El tema de tratamiento de vídeo lo hemos trabajado en base a un cortometraje que hemos realizado, el cual hemos tenido que montar, grabar en DVD con su correspondiente carátula, hacerle un menú DVD, etc.
El programa que hemos usado la mayoría es el mítico Movie Maker.
Este programa, que viene por defecto en Windows, tiene una interfaz bastante simple: solo hay que poner los vídeos en una línea del tiempo y agregar una pista de audio, con la posibilidad de añadir efectos de transición, títulos, créditos, etc. Como ya he dicho, se trata de un programa muy simple, por lo que no es recomendable para hacer vídeos de larga duración, dado que el programa no tiene tanta capacidad. Para vídeos de 3 ó 4 minutos puede valer; no obstante, si deseas algo más profesional, te recomiendo usar Adobe Premiere Pro.

Este programa, aunque presenta algunas dificultades a la hora de su instalación y manejo, permite hacer vídeos más profesionales, con la posibilidad de añadirle más efectos, más de una pista de audio, mezclar dos pistas de vídeo, etc.
Eso sí, al tratarse de un programa más profesional se requieren algunos conocimientos previos sobre su manejo, por ello aquí os dejo un manual de uso
Si usáis ambos, veréis que comparar uno con otro es como comparar el Paint del Windows con el Photoshop.
En este caso, al tratarse de un vídeo de corta duración, hemos empreado el Movie Maker. Una vez montado el vídeo, pasamos al siguiente paso: hacerle un menú DVD con diferentes títulos (película, tomas falsas, etc.). Esto fue con diferencia lo que más costó. Probamos con diferentes programas (DVD Styler, DVD arquitect…) pero todos nos daban problemas, hasta que llegamos a Sothink Movie DVD Maker, de los mejores programas para hacer un menú DVD. En nuestro caso, el resultado fue el siguiente:
Una vez hecho el menú y grabado en el DVD (para lo cual usamos CDBurner, dado que el Sothink Movie DVD Maker solamente te da la estructura del DVD para posteriormente grabarla), sólo quedaba elaborar la carátula del DVD. Para ello usamos la plantilla de un DVD en blanco, y sobre él, usando PhotoShop (o Gimp, en su defecto) elaboramos la imagen del CD. Una vez hecha la imagen, lo recomendable es imprimirla en un papel de pegatina (cosa que no cuesta más de 30 cent.). No obstante, para que la imagen no salga redimensionada en tamaño DINA-4, hemos de insertarla en un documento Word y, en base a las medidas reales de un DVD, redimensionarla en el tamaño del folio de Word e imprimirla. De ese modo, el resultado fue el siguiente:
Y tras todo eso, aquí os dejo el resultado final:







